Reflexiones y propuestas sobre el entorno ambiental y socio-económico

La conexión con la naturaleza…sin cobertura

Con el ritmo de vida que llevamos en las ciudades, los horarios apretados, los objetivos a cumplir en el trabajo, el no llegar a fin de mes… todo ello nos genera un gran estrés que, sin duda, no es nada bueno para la salud humana. Todos tenemos una vía de escape a todo ello, una forma de abstraernos de todos nuestros problemas. En mi caso (y en el de mucha gente) es rodearse de naturaleza.

En mi caso, cuando me rodeo de naturaleza me invade un sentimiento de paz interior y relajación que no puedo conseguir de ningún otro modo. La naturaleza es sinónimo de perfección. Una perfección conseguida tras 4500 millones de años de selección natural y evolución. La complejidad de sus elementos y de la interrelación entre los mismos es elevadísima, pero lo más increíble es que la visión de conjunto que la naturaleza nos proporciona se resume en una sensación de sencillez y armonía que no tiene comparación con ninguna otra cosa dentro de este planeta.

Con la migración de la población de las zonas rurales a las urbanas se ha pasado de un ser humano natural a un ser humano

Fuente: arcoirisdelavida.blogspot.com.es

urbano. Este ser humano urbano ha ido perdiendo progresivamente su conexión con el medio natural, permaneciendo grandes períodos de tiempo en las zonas urbanas, desconociendo la proveniencia de los alimentos que consume y aquellos conceptos más básicos que conforman el sistema natural. Nunca se me olvidará la frase de una alumna a la que le di clase de educación ambiental. Un día le pregunté a la clase que si sabían de dónde venía la electricidad. La respuesta de la alumna (de 10 años) fue tan sorprendente como triste: “del enchufe”. Sin duda, esta niña no sabía que la electricidad se genera a partir de unos recursos naturales que nosotros consumimos y que los transformamos en energía eléctrica en unas centrales, y que luego esa electricidad es conducida a través de cableado durante kilómetros y kilómetros hasta que por fin llega al enchufe de nuestras casas.

El caso de esta alumna es un claro ejemplo de la desconexión ser humano-naturaleza. No es el objetivo de esta breve reflexión investigar las causas, pero sin duda podríamos intuir algunas (la educación actual, la era de la información, la vida urbana…). Recuperar esta conexión debería ser una prioridad para los gobiernos actuales, sean del signo político que sean.

La educación ambiental debe jugar un papel fundamental en la recuperación de esta conexión, tanto en la educación formal como en la no formal y en todas las edades. La sostenibilidad curricular (introducción de conceptos ambientales en todas las materias impartidas, tengan o no que ver con el medio ambiente) es también una gran herramienta que está siendo implementada en la actualidad. En todo caso, la educación juega un papel vital en la “reconexión”.

Llegará el fin de semana, me iré al campo, caminaré entre olivos, la vegetación de ribera y escucharé el sonido del agua atravesar las gargantas entre las montañas. Mientras tanto, a mi mente vendrán esas palabras del fallecido profesor de la Universidad de Salamanca Nicolás Martín Sosa: “no existe el hombre Y la naturaleza, sino el hombre EN la naturaleza”.

Autor:

José Luis Vicente Vicente

Anuncios

Los comentarios están cerrados.